Time for heroes
The Libertines

Ya es hora de que venga un héroe
alguien en quien creer,
alguien que nos oriente.
Ya es hora de que venga un héroe
con principios verdaderos,
alguien que no se deje influir por la opinión de la gente.
Ya es hora de que venga el que demuestre
que es posible ser feliz,
que se puede,
que ser bueno es la mejor opción
para afrontar la muerte,
que al que es bueno no le importa
que otros sean diferentes,
que al que es bueno de verdad
no le importa sentirse diferente.
Ya es hora, sí,
ya es hora de que venga un héroe,
uno verdadero que haya escuchado a los demás
y sepa adónde llevan realmente las corrientes,
que sepa que el pasado
si no se mira bien nos hace débiles.
Ya es hora de que alguien ilumine
a los que agachan la voz entre los gritos de la gente.
Ya es hora de que venga
y que despierte
a quien se durmió pensando
que mejor era callar para siempre.
Ya es hora de que venga y diga
lo que otros no se atreven.
Ya es hora de que venga…
perdón,
ya es hora de que vuelva a venir
un héroe.

Tenías eso que tiene
la gente como yo
una copa de más en la tristeza
y demasiados domingos por la tarde en el corazón.

Tenías los ojos que tiene
la gente como yo
los que miramos de reojo
porque de frente nos deslumbra la decepción.

Tenías esa sonrisa
que aprendí a poner yo
tras la que ocultar tantas veces,
incluso a nosotros mismos, el dolor.

Tenías, sí… tenías eso que tiene
la gente como yo
por eso enseguida, al conocerte, supe
lo que nos faltaba a los dos.

Te marchaste sin decir lo que esperaba
como una nube pasajera que no llueve.
Huiste por aquellos caminos de nieve
por los que hace tiempo contigo paseaba.

Flotando en el aire se quedaron los besos
que yo, sin dudarlo, te habría regalado;
y esos mismos labios que te habrían besado,
esos mismos labios te maldicen posesos.

No se encontrará tu mirada con la mía.
Las horas serán días y los días años,
y ya mis labios siendo errantes ermitaños
buscarán una ermita para el nuevo día.

Créete que después de tan duro contratiempo
mi alma se ha internado en el mundo de la muerte
y aquel corazón que te pareció tan fuerte
hoy es carne débil marchita con el tiempo.

10.8.01 (17 años)

¿Y si no llego a vivir tanto?
¿Jamás te habría conocido?
¿Es el amor tan frágil
que depende de cuánto vivimos?

¡Ay! ¡Cuánto amor verdadero
se habrá quedado entonces perdido
en ese lugar por el aire
donde habitan los suspiros!

¡Cuánta gente habrá muerto
sin haber vivido!
¡Cuántos se habrán quedado
demasiado al principio!

¡Ay! ¡Cuántas muertes intentan demostrar
que el amor no tiene ningún sentido,
que el ser humano solo es algo
que simplemente se mantiene durante algún tiempo vivo!

Piensa siempre
que por algo pasa todo
y que, si no pasa,
es porque nunca pasaría.

Piensa que no hay nada
en este mundo que no pase
y que al pasar no termine
como se termina un día.

Piensa siempre
que por algo pasa todo,
piensa que, si no, no pasaría.

Piensa que lo malo
es cuando ya no pasa nada,
cuando de pronto pasamos al siguiente día.

COGER EL VIENTO

Llegué a la vida yo como quien llega
a un sitio que conoce aunque no entiende
Llegué a la vida así, sin voz, sin fechas
llegué con el temor del que se pierde.

Apreté por querer coger el viento
los dedos de la mano siendo niño.
Ya entonces sospeché que no era cierto
que son nuestras las cosas que sentimos.

Quise oler una rosa y por tocarla
entendí que lo bello siempre duele,
que no hay nada en la vida que no traiga
junto a un recuerdo un pálpito de muerte.

Conté una vez de noche las estrellas.
Algún tiempo después volví a contarlas.
Y supe cuando no encontré una nueva
que la muerte no sirve para nada.

Viajé después lo más lejos que pude
queriendo así olvidarme de mi casa
y en ese mundo extraño entonces supe
que peor aún que la vida es recordarla.

Cansado en mis recuerdos me detuve
y dejé que la vida me arrastrara
como un tronco partido que se hunde
inmerso en la corriente que lo baja.

Salí a flote una tarde, de repente
y me agarré con fuerza de una rama
y dejé que pasara la corriente
mientras yo, poco a poco, me secaba.

Seco ya abandoné un día la orilla
y me adentré sin miedo entre las flores.
No me asustaban ya ni las espinas
ni el que haya tantos días como noches.

De rama en rama, flor a flor, anduve
sin querer comprender bien lo que hacía
y así creyéndome feliz estuve
dejándome llevar por la alegría.

Los años que siguieron fueron tristes,
pues si es triste saber que uno está solo,
más triste es si la muerte viene y dice
que aún se puede estar más después de todo.

Perdido y enfadado lloré mucho.
Yo, que un día aprendí que todo es aire.
Yo, que un día aprendí que en este mundo
es inútil incluso lamentarse.

En ese estado estaba cuando vino
a mis ojos su viento y su mirada,
y la dulce fragancia del destino
me demostró que no sabía nada.

Llegó a mi vida así, como quien llega
a un sitio que conoce aunque no entiende
y yo entonces deduje que era ella
el viento que escapó, el rosal que duele.

Llegó para enseñarme que en la vida
no hace falta mirar a las estrellas,
que la muerte no es más que una salida
y que no es importante cuándo llega.

Llegó para enseñarme que la vida
no es ni feliz ni triste ni es perfecta
que la corriente puede arrastrar días
pero a mí  no podrá si estoy con ella.

Llegó para ordenarme los recuerdos
Llegó para enseñarme que no hay nada
que no pueda vivirse en un momento
a pesar de que luego se deshaga.

Llegó para enseñarme que la vida
al fin y al cabo es demasiado larga
y que intentar vivir todos los días
es obviar los segundos cuando pasan.

A la manera de Peribáñez

De mi cariño hacia ti
quiero que sea notario
por que confíes en mí
el siguiente abecedario:

Por la A yo te Amaré
por la B seré muy Bueno
y nuestro amor con la C
de Cariño estará lleno.

La D me hará Dedicarte
por la E a ti Eterno amor
y la F Fabricarte
para ti un mundo mejor.

Con la G me Gustaría
con H y con I pasar
Horas en tu compañía
e Infinitamente estar.

Con J mi alma te Jura
que Kilos de amor con K
tendrás con L seguro
Loca de amor como está.

Con M siempre Mimarte
fallarte Nunca con N
y con Ñ mi alma darte
todo el cariÑo que tiene.

Con O mi tiempo Ofrecerte
con P Para ti que sea
mi amor pues con Q es Quererte
lo que mi alma más desea.

Con R y S Recuerda
Siempre que con T Tú eres
la que hace que yo me pierda
si me dices que me quieres.

Con la U nuestra Vida Unamos
con V y fuerza de roble
y que unidos parezcamos
las uves de una W.

Que la X nunca eXtraviemos
Y Ya la Y (griega) prometa
que por siempre nos querremos
Y así Zanjar con la Z.

Yo sigo aquí,
el que no encontró pareja,
el que sigue saliendo cada finde,
el que no sienta la cabeza.

Yo sigo aquí,
al que llamas cada vez que lo dejas,
el que no será nunca tu novio
porque a ninguno de los dos nos interesa.

Yo sigo aquí
con la sonrisa siempre abierta,
el que está bien… porque siempre está bien,
el que siempre tiene historias que te alegran.

Yo sigo aquí, como siempre,
y ahora querrías que estuviera más cerca,
pero yo sigo aquí,
porque nunca me he movido; aunque no lo parezca.