A veces me siento tan pequeño
que siento que la vida me pasa por encima.
A veces siento que muchos no conocen
cosas que yo he conocido en la vida.
A veces siento que todos son felices
y no se preocupan como yo por tonterías.
A veces me siento el único que tarda
tanto tiempo en dormirse cada día.
Me siento pequeño y siento
que estoy malgastando mi vida,
que empleo más tiempo en darle vueltas
que en vivirla.
Y siento que si todo fuera un cuento
yo sería un mal protagonista.

Y entonces me parece todo inaccesible:
ser mejor, o ser al menos el que fui un día,
sonreír como entonces,
cumplir con las expectativas.

A veces me siento tan pequeño,
tan pequeño entre las cosas de la vida
que me encuentro entre las hierbas de tristeza
como una desorientada hormiga.
A veces me siento tan pequeño
que el único consuelo que me anima
es por lo menos sospechar que todo el mundo
se habrá sentido así algún día.

Anuncios

(No hay dolor que un buen pecho no resista
No hay pena que no quepa en un recuerdo
No hay mal que en un suspiro no se vaya
No hay días que no acaben con el tiempo)

A una madre, de un hijo que pierde a su padre

¿Por qué lloras? No hay nada que no pase.
Acabarás cambiando ese dolor por un beso.
Acabarán brillando las estrellas. No llores.
Desde allí te saludan las almas que murieron.

El amor no se acaba. Era mentira.
Lo único que se acaba son los cuerpos.
Pero a la noche no le importa, sigue apagando
todos los días, para que te quieran, el cielo.

¿Por qué lloras? Hay cosas que no vuelven,
pero mira a esa viuda sonriendo.
Se puso en las heridas de la muerte
tiritas de recuerdos.

Lo sé. Hay muchas veces que es terrible
vivir ciertos momentos
y no hay rincón del alma que no hayas recorrido
para buscar un poco de consuelo.

¿Por qué lloras? ¿No ves nada que tenga
un poco de sentido para ti, un destello
de esperanza en la vida al que agarrarte,
algún verso de amor, de esos que paran el tiempo?

Sí. ¿Para qué parar el tiempo ahora
si lo mejor es que siga corriendo?
Te digo que la vida da sorpresas
y todo lo que quita lo acaba reponiendo.

¿Por qué lloras? Verás qué pronto te llama un ángel
y te cumple un deseo.
Verás qué pronto llega una mirada
y se posa en alguno de tus sueños.

¿Lo ves? Ya son suspiros las lágrimas de antes.
Pronto serán bellísimos recuerdos.
Y luego acabarán siendo palabras que den
a quien como tú llore, aliento.

Dame un abrazo. No es tan malo llorar a veces.
Nadie nos prometió una vida sin sufrimiento.
Y aunque nadie nos dijo nunca por qué morimos,
tampoco nos contó por qué nacemos.

Ahora dame la mano y miremos los dos juntos
aquella estrella que ayer no brillaba en el cielo.
Quizá entiendas que los mismos por los que se sufre tanto
son los que nos dan luego la mano y el consuelo.

—¿Por qué no tienes trabajo
—me preguntas con sorpresa—
con lo listo que tú eres
y teniendo dos carreras?

Buena pregunta me haces.
Te daré buena respuesta:

De nada sirve tener
una gran inteligencia
si el gafe todos los días
está llamando a mi puerta.

Para volver en mi contra
el que tenga dos carreras
soy capaz de convertirme
de mujer en una media.

Negocio que toco se hunde,
empresa en que empiezo quiebra.
Si empiezo un trabajo un día
ese día habrá huelga.

Si empezara de dentista
no habría quien me entendiera
porque hablaría entre dientes
y manejando otra lengua.

Si quisiera ser banquero
en Rota tendría oferta
para que así trabajando
en Banca Rota estuviera.

Si me hiciera futbolista
tan bien se me da la quiebra
que quebraría rodillas
pudiendo quebrar caderas.

Si me hiciera concursante
cualquier concurso al que fuera
a concurso de acreedores
pasaría en mi presencia.

Si empezara a escribir libros
solo serían novelas
pues la gente pagaría
lo que fuera por no ve(r)las.

Si mandara mi currículo
a un restaurante cualquiera
se quedarían sin curry
por dejarme el culo fuera.

Y si me hiciera arqueólogo
y a buscar ruinas partiera
la única que hallaría
sería la de mi empresa.

¿Comprendes ahora tú
que preguntas con sorpresa
por qué por el bien de todos
estoy en huelga perpetua?

Haría el bien trabajando
para que nadie muriera
en alguna funeraria,
pero los muertos me aterran.

La misma mano que estrangula
también toca.
El mismo labio que besa
también hace el boca a boca.
La misma vida es para algunos mucha
y para otros poca.
El mismo corazón que acierta
a la vez se equivoca.
Un río es el mismo
donde nace y donde desemboca.
La misma razón
se puede un día de repente volver loca.
Y yo mismo
hoy me conformo con tirar los dados en este juego de la oca
que es la vida
cuando ya nadie la toca,
cuando no hay boca que besar,
cuando cualquier alegría es poca,
cuando se equivoca siempre el corazón
porque la razón se ha vuelto loca
y ya no sabe por qué camino va
ni dónde el camino, finalmente, desemboca.

Y ahora veo que su ausencia
no era solo perderla,
que su ausencia no era solo
dejar de tenerla cerca,
que era noches indefenso de caricias,
que era páginas en blanco
o llenas de tonterías,
que era ir olvidándola poco a poco
hasta no recordar ni en qué pensaba
antes de estar solo.

Si llego a saber lo que su ausencia sería,
me habría pensado más veces
besarla en esa plaza, aquel día,
sabiendo como sé después de tantas melodías
muchas veces diferentes, pero tantas veces parecidas,
que lo que no separa el tiempo lo separa la vida
y que echar de menos
es solo el ruido que hace al despertarse la rutina.

Se ha pirao
vaya que si se ha pirao
te ha enseñao
que la noche aun con luna sigue siendo oscura
que no es verdad que el tiempo to lo cura
y su corazón te ha robao
las ganas de luchar por ella,
de llevarla a alguna estrella
y cantarle a grito pelao
que es la más bella princesa
que ha pasado por tu lao
Te ha dejao
empaquetao a tos tus regalos,
rodeao de los momentos malos
que creíste que ya había olvidao
Y tú has tratao
de no pensar en ella para no recordarla
de esconder toas sus fotos para no volver a amarla
de creer que habéis estado siempre separaos
y no has hecho ni caso a lo que te he aconsejao:

Que ahora no
no te pases la vida
dedicándote a olvidarla;
que afrontes ya su huida,
porque el alcohol escuece en la herida
pero sirve pa curarla

Se ha marchao
joder que si se ha marchao.
Se ha esfumao
en el cielo el brillo de su pelo
pa que no lo veas desde el suelo
y el silencio de sus labios te ha dejao
tu corazón muriéndose en cenizas
tus lágrimas se han hecho trizas
y muy deprisa se han apagao
las calles que ya nunca pisas
la esperanza de estar a su lao
Te ha dejao
maniatado a toas sus promesas
pegando bocaos a las princesas
y a los cisnes que has rimao
para ella
Y tú has tratao
de intentar tomártelo to con guasa
de insinuar que no te importa lo que pasa
de andar siempre con los ojos cerraos
y no has hecho ni caso a lo que te he aconsejao:

Que ahora ….