¿De verdad me quieres?
Si soy el viento
que a veces tiene fuerza,
pero luego se calma
y nadie sabe dónde está.

¿De verdad me quieres?
Si soy el fuego
que abrasa con sus llamas,
pero requiere para eso
algo que quemar.

¿De verdad me quieres?
Si soy el agua
que limpia y que refresca,
pero si no se controla
lo inunda todo y puede ahogar.

¿De verdad me quieres?
Si soy la música
que un día calla
y estridente te recuerda
el silencio que antes
no te hacía llorar.

¿De verdad me quieres?
Si soy la extraña visión de la vida,
el que te llevará a un mundo fantástico
del que solo yo
te podré sacar.

¿De verdad me quieres?
Si soy el amor que te amará siempre,
sabiendo que no siempre
le será posible amar.

¡De verdad me quieres!
Porque el viento, el fuego, el agua,
la música, mi extraña visión de la vida,
mi amor terrible,
no hacen más que intentar asustarte
y tú no te vas.

¿Y si no llego a vivir tanto?
¿Jamás te habría conocido?
¿Es el amor tan frágil
que depende de cuánto vivimos?

¡Ay! ¡Cuánto amor verdadero
se habrá quedado entonces perdido
en ese lugar por el aire
donde habitan los suspiros!

¡Cuánta gente habrá muerto
sin haber vivido!
¡Cuántos se habrán quedado
demasiado al principio!

¡Ay! ¡Cuántas muertes intentan demostrar
que el amor no tiene ningún sentido,
que el ser humano solo es algo
que simplemente se mantiene durante algún tiempo vivo!