¿Qué sabrá ella de las puertas
que hay cerradas en mi alma?
¿Qué sabrá
de los caminos que hay en su interior?
¿Qué sabrá de mi vida
y de todo lo que he muerto?
¿Qué sabrá ella
que no sepa yo?

¿Sabrá quizás que algunas veces quise
parpadear para siempre, imitar a una flor?
¿Sabrá quizás que no siempre fue tan fácil
arrancar por las mañanas las lágrimas del colchón?

¿Sabrá quizás que hay puertas que no importa para abrirlas
si nunca nadie las cerró?
¿Sabrá quizás
que algunas de las puertas que cerré esos días
en verdad no las cerraba yo?

Lo sabe, sí lo sabe.
¿Cómo iba a estar aquí, si no,
sentada en esa parte de mi alma
donde tanto tiempo tardé en sentarme yo?

Anuncios