Me conociste
en la peor época de mi vida,
en la que más ocupado estaba,
en la que menos tiempo tenía de vivir.

Me conociste en la peor época,
cuando menos sentimientos paseaban por mi mente,
cuando menos tiempo tenía
para ocuparme de ti.

Era la peor época de mi vida, sin duda,
la época en la que solo te escribía
lo que me daba tiempo a escribir.

Sí, no pude disfrutar contigo.
No di lo mejor de mí.
Parecía sin duda
la peor época de toda mi vida.
Y lo era probablemente.
Sí, lo era…
hasta que te perdí.