Incomprendido en el mar
como una piedra más.
Alejado del cielo
y, bajo el cielo, solo.
Solo bajo el mar.

Incomprendido en el mar
como una estrella más.
Reflejado en el agua
y, en el agua, llorando
lágrimas de sal.

Incomprendido en el mar
como un suspiro más.
Volando por la brisa
y, en la brisa, cantando
sin poder amar.
Incomprendido en el mar
como un náufrago más.
Olvidado en las olas.
Ellas la secuestraron.
Nunca volverá.

Incomprendido en el mar
como agua.
Nada más.

Vendrá el mar a llevarse mis poesías.
Me arrastrarán las olas a la arena.
Seré el perdido náufrago que duerme
en un barco de tierra.

Me hablarán las medusas que se mueren
como yo me moría en la galerna.
Me herirán sus tentáculos de lluvia
en mi alma sin isla y sin botella.

Seré el perdido náufrago que mira
cómo el mar le arrebata sus poemas
e intenta en su impotencia reescribirlos
con el dedo en la arena.

Seré un náufrago
moribundo en la arena
recuperando espíritus de versos
que borrarán las mismas olas cuando vuelvan.