Llegaste tú
y trajiste la respuesta,
pero no entiendo.
¿Por qué el amor?
¿Qué tiene el amor
que no tenga
una tarde de reflexión?
¿Qué tiene el amor
que no tenga
la ilusión de aprender algo?
¿Tendrá eso
de hacernos inmortales
en cadena?
¿Tendrá eso de no estar solos
en la espera?
¿Tendrá eso de entender
cómo funciona nuestro cuerpo
encontrando en otro
el mismo funcionamiento?
¿Tendrá esa conexión química
que uno solo nunca encuentra?

¿Por qué el amor?
Me da rabia,
pero ahora que has venido,
no te vayas
que veo
una nueva forma
de enfocar las cosas.

Ahora que has venido,
no te vayas.
Déjame entenderlo todo
por medio del amor.
Aunque sé que hay mucha gente
que ni por amor
ha comprendido.

¿Por qué me ha tocado a mí ver cosas
que otros parece que no ven?
¿Por qué estoy tan seguro de que otros se equivocan
y, sin embargo, no hago más que intentarles creer?
¿Por qué me callo siempre cuando gritan?
¿Por qué soy tan fácil de convencer?
¿Por qué me hicieron ver las cosas
como si estuvieran hechas de papel?
¿Por qué les digo solo lo que quieren
y me adapto a sus maneras de ser?
¿Por qué sigo dejándoles creer que sienten
y que saben cómo es mejor en verdad ser?
¿Por qué por dentro solo hago caso a las preguntas
que nadie ha sabido nunca responder?

Soy el llamado a convencer al mundo
pero sé que es el mundo el que me va a convencer.
Soy como el que sigue hablando solo
cuando ya todo lo suyo se le fue.
Soy como el que ve cosas desde lejos
que, incapaz de cambiarlas, preferiría no ver.
Soy como el que grita bajo el agua,
o al que le sigue gustando un poema aunque esté arrugado el papel.
Soy como el que cree que son malos sus regalos
porque siempre se le rompe el papel al envolver.
Soy como el que ve pasar los años
y solo ve en ellos señales de que en verdad no era él.
Soy el que siempre ha esperado ser alguien
que en verdad no se ha atrevido nunca a ser.

Por eso, para librarme del cargo de conciencia escribo de reojo
poesías que simulo que no quiero que se lleguen a leer,
como el que quiere aparentar querer que muera
dejando abandonado en medio del bosque a su bebé.