Y tú
que tantas veces deseaste
que llegara alguien
como yo.


que a veces dices
que me quieres
con el desparpajo
del que muchas veces
lo ha sentido,
aunque dices que nunca
ha habido nadie
como yo.


que quieres
que me sienta querido
siempre.


que no sabes las dudas
que tiene el que ha sufrido tanto,
sin tener que haber sufrido,
como yo.


que no comprendes
que no me quita el miedo
saber que muchas veces
deseaste que llegara alguien
como yo.


que dices que me quieres
y quieres que lo sienta
y no comprendes
que no hay nadie en el mundo
que necesite sentirse
tan querido
como yo.

Como yo,
que aparento ir tan seguro por la vida
que ni tú ni nadie
comprende lo que siento
como yo.

Como yo
que necesito comprender
que no soy otro,
que no soy uno más
que has encontrado,
aunque no hayas encontrado a otro
como yo.


eres quien me hace
sentir que ser querido
no es fácil para alguien
como yo.

Como yo,
que tantas veces he esperado
que llegara alguien
como tú.

Como yo,
que no soy capaz de convencerme
de que es posible ser querido
aunque hayas querido a otros,
aunque no les hayas querido,
aunque no fueran
como yo,
de que no siempre lo último
es el final que no elegimos,
que hay personas
que viven esperando
a que llegue alguien
como yo, como tú,
como tú y yo,
como nosotros
unidos por el miedo
de los que tantas veces desean
que alguien llegue,
aunque no llegue,
aunque duden tanto
cuando llega,
como nosotros.
Como tú y yo.
Como tú.
Como yo.

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¿Cómo puedo odiarte tanto a veces?
¿Qué le pasa a mi cuerpo?

¿Seré como el que aparta la cara
cuando le van a dar un beso?

¿Qué quiere mi cuerpo
cuando esquiva
tristemente tus te quieros?

¿Qué me pasa por la mente
para preferir el silencio?

¿Qué defecto albergaré en la sangre
para poder odiar
y amar en un momento?

¿Qué terribles reacciones químicas
me remueven por dentro?

¿Cómo puedo odiarte tanto a veces
y amarte tanto
cuando estoy contento?

¿Seré yo mismo o seré otra persona
cuando te odio
y cuando te quiero?

¿Quién será el verdadero yo?
¿Cuál será el verdadero sentimiento?

¿Será que no es verdad
que te amo siempre?

¿Es que solo puedo amarte
por momentos?

No quiero odiarte tanto a veces.
Ni siquiera cuando te odio
quiero hacerlo.

Tal vez el amor
me devuelve al revés el eco.
Tal vez cuando más te odio
es cuando más te quiero.

Tal vez no entiendo nada
y el que entiende sea mi cuerpo
y sabe que hace falta odiarte a veces
para saber siempre lo mucho que te quiero.

Llegaste tú
y trajiste la respuesta,
pero no entiendo.
¿Por qué el amor?
¿Qué tiene el amor
que no tenga
una tarde de reflexión?
¿Qué tiene el amor
que no tenga
la ilusión de aprender algo?
¿Tendrá eso
de hacernos inmortales
en cadena?
¿Tendrá eso de no estar solos
en la espera?
¿Tendrá eso de entender
cómo funciona nuestro cuerpo
encontrando en otro
el mismo funcionamiento?
¿Tendrá esa conexión química
que uno solo nunca encuentra?

¿Por qué el amor?
Me da rabia,
pero ahora que has venido,
no te vayas
que veo
una nueva forma
de enfocar las cosas.

Ahora que has venido,
no te vayas.
Déjame entenderlo todo
por medio del amor.
Aunque sé que hay mucha gente
que ni por amor
ha comprendido.

Y así es con todo.
Lo que un día me emociona,
enseguida lo convierto en polvo.
Es imposible que así
llegue algún día a ser otro.
Es imposible que así
encuentre una respuesta
que lo explique todo.
En cuanto algo me emociona
lo razono.
Y así es con todo.
Y así paso por la vida,
de un episodio en otro
sin llegar realmente en ninguno
a ver el fondo.

Seguiremos juntos, pues,
que al final todos nos parecemos.
Serán distintas las hormonas,
pero es fácil
afinar cualquier instrumento.

No importa que cada uno tenga el suyo,
siempre es mejor
si se comparte el peso.

Cuando estemos bien
reiremos juntos
y cuando estemos mal
nos besaremos.

Prometo por primera vez
no estropearlo todo
con mis razonables sentimientos.
Prometo dejarme querer.
Prometo hablar también despierto.

Seguiremos juntos, pues,
¿para qué seguir buscando
lo que ya tenemos,
lo que no puede ser mejor
porque es perfecto?

No importa que se marchiten
los adjetivos con el tiempo.

No importa que los adjetivos
no tengan sentido
en una esfera donde todos al final
nos parecemos,
en la que no hay nada mejor
que estar contigo
porque contigo
es menos triste tener miedo,
en la que todos sois iguales
pero tú eres distinta de ellos.
Una esfera
en la que no hacen falta adjetivos,
en la que basta un pronombre y un verbo.

Seguiremos juntos, pues.
Juntos, pues, seguiremos.

¿De verdad me quieres?
Si soy el viento
que a veces tiene fuerza,
pero luego se calma
y nadie sabe dónde está.

¿De verdad me quieres?
Si soy el fuego
que abrasa con sus llamas,
pero requiere para eso
algo que quemar.

¿De verdad me quieres?
Si soy el agua
que limpia y que refresca,
pero si no se controla
lo inunda todo y puede ahogar.

¿De verdad me quieres?
Si soy la música
que un día calla
y estridente te recuerda
el silencio que antes
no te hacía llorar.

¿De verdad me quieres?
Si soy la extraña visión de la vida,
el que te llevará a un mundo fantástico
del que solo yo
te podré sacar.

¿De verdad me quieres?
Si soy el amor que te amará siempre,
sabiendo que no siempre
le será posible amar.

¡De verdad me quieres!
Porque el viento, el fuego, el agua,
la música, mi extraña visión de la vida,
mi amor terrible,
no hacen más que intentar asustarte
y tú no te vas.

Y yo que decía
que el amor son solo hormonas,
que no hay enamorados,
que el amor es una droga.

Y ahora ya comprendo
que sí, son solo hormonas,
pero amar es encontrar
algún día a la persona
con quien las hormonas concuerden,
con la que encajen todas.

Y puede que esa unión,
sea tan solo una cuestión de hormonas,
pero también la música son solo
golpes en cuerdas
que despiertan notas.

Lo esencial es que la unión
despierta en el mundo cosas
que no sería posible
que despertaran solas.

A veces se me escapa
querer casarme contigo.
Y tú te asustas.

A veces se me escapa
amarte siempre.
Y tú te asustas.

A veces se me escapa
pensar que no me quieres.
Y tú te asustas.

Y por dentro se te escapa amor
que nunca estuvo,
creer que era verdad que yo existía.

Y te asustas porque el tiempo
me ha traído antes,
antes porque para ti
cualquier momento
habría sido antes,
cuando ya pensabas
que nadie jamás te asustaría
con palabras locas
que se le escaparan de la boca
como si fuera verdad
la vida.

Y de tu mano voy
porque en tu mano
todo el miedo se concentra.

Y de tu mano voy
porque tu mano
tiene un punto extraño que me orienta.

Y de tu mano voy
y mi mano pongo
como el que pone un ancla
en ella.

De tu mano voy
para que nunca
puedas sentir que voy sin ella,
que voy sin ti
porque eres todo,
porque no hay nada que tema
si de tu mano voy,
si estoy unido a ti por ella.

2015-06-15 13.12.27

¿Cuántas veces me dará tiempo a decirte que te quiero?
¿Cuánto dura la vida?
¿Cuántos días exactos estaré a tu lado?
¿Cuánto durará esta alegría?

Mejor no contar las horas.
Mejor no hacer cálculos en días.
Porque el amor tiene ese don extraño
de hacer que todo acabe durando más de lo que parecía,
de que las horas que pasaron en segundos
al recordar se claven en el alma como días,
como noches en que no estuve a tu lado
aunque en mi pecho apoyada te dormías.

Por eso es mejor no calcular el tiempo ahora,
que no quiero perderte un día
y ver que también  perdí la cuenta:
que llegué a quererte más de lo que creía.

2015-05-25 14.47.47